Cómo documentamos cada trabajo
En la visita se abre el cajón y se te enseña la pieza que ha fallado antes de tocar
nada. Es el momento en el que se cierra el precio: si al abrir aparece algo más, se te
dice el importe y decides tú si se continúa.
Al terminar se prueba la persiana contigo delante, subiendo y bajando el recorrido
completo, y nos llevamos el material sustituido. Ese material es la prueba del trabajo:
una cinta comida o un tambor partido explican por sí solos por qué había que cambiarlos.
Qué tipo de trabajos hacemos
Reparación de averías en persiana manual y motorizada, montaje de conjuntos nuevos —los
ocho tipos que verás en el catálogo de instalación—,
automatización de persianas existentes y fabricación a medida para huecos que no admiten
medida comercial. En vivienda particular, en comunidad y en local.
La automatización merece mención aparte porque es la petición que más ha crecido: en
la página de motorización está explicado qué solución
corresponde a cada cajón y por qué el par del motor decide si dura tres años o quince.
Dónde trabajamos
En toda la capital, barrio a barrio, y en seis localidades de la provincia. Las
intervenciones se concentran en los barrios de vivienda antigua, donde el mecanismo
está agotado —el Centro de Burgos es el caso extremo, con alicantinas de madera y
fachada protegida—, y en las salidas de provincia, donde el trabajo llega
agrupado por jornada de ruta, como en
Aranda de Duero.
Si quieres saber quién va a entrar en tu casa antes de llamar, eso está en
quiénes somos.