Medición en tres cotas
El hueco se mide arriba, en el centro y abajo. En los bloques de los setenta la diferencia entre esas tres medidas pasa del centímetro, y es la que decide el ancho real de la lama.

Montamos persianas de aluminio con lama inyectada de poliuretano, que es la que de verdad aísla. Medimos el hueco, se fabrica a medida y se instala sin obra, aprovechando el cajón que ya tienes cuando está en condiciones.

Una lama de aluminio no es una chapa doblada. Es un perfil extruido, hueco, que en fábrica se rellena a presión con espuma de poliuretano. Esa espuma hace dos cosas: rigidiza la lama para que no se doble y corta el puente térmico entre la cara exterior y la interior.
Los espesores habituales en vivienda son de 45 y 55 mm. El de 55 pesa algo más y aguanta mejor los huecos anchos; el de 45 es suficiente para una ventana normal. Si alguien te ofrece aluminio «sin inyectar» a buen precio, lo que estás comprando es una persiana que suena a lata y transmite el frío casi como el cristal.
Tres cosas que en un presupuesto de aluminio suelen aparecer como extra y aquí van dentro del precio de partida.
El hueco se mide arriba, en el centro y abajo. En los bloques de los setenta la diferencia entre esas tres medidas pasa del centímetro, y es la que decide el ancho real de la lama.
45 mm para una ventana normal, 55 mm en huecos anchos o muy expuestos. Se encarga lacada en carta RAL o foliada imitación madera, según la carpintería que ya tengas.
Eje octogonal dimensionado al peso del conjunto, guías nuevas si las viejas están comidas, y la persiana antigua a gestor autorizado el mismo día.
En aluminio el precio depende del espesor de lama, y el espesor lo decide el ancho. Por eso medimos primero.

El aluminio no cristaliza. Esa es la diferencia práctica con el PVC en Burgos: después de quince años de heladas y de sol de tarde, la lama sigue entera. Dilata algo más con el calor, pero el juego que se deja en las guías absorbe esa dilatación sin que la persiana roce.
Donde hay que fijarse es en el cajón. De poco sirve una lama inyectada si el cajón es una caja de plástico sin aislar por la que entra el aire: en ese caso se aísla el cajón por dentro el mismo día del montaje.

Se retira la persiana vieja completa, se comprueban las guías —muchas se reaprovechan, otras están comidas y se cambian— y se monta el eje octogonal que corresponda al peso del conjunto. Después se ajustan topes y recogedor, se prueba subiendo y bajando varias veces, y se retira el material antiguo.
Si más adelante quieres automatizarla, avísanos en la medición: se deja el eje preparado y motorizarla después cuesta bastante menos.

El precio de partida es de 195 € + IVA (235,95 € IVA incl.) para un hueco de vivienda estándar, {iva}, e incluye la medición, la fabricación con lama inyectada, el montaje y la retirada del conjunto antiguo. El plazo habitual es de 7 a 10 días laborables desde la medición.
Si tu persiana de aluminio actual solo tiene un par de lamas dobladas, no hace falta cambiarla entera: mira antes cómo se sustituyen las lamas sueltas. Y si dudas entre este material y los otros dos, lo tienes comparado en la comparativa de materiales.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Material | Aluminio extruido con inyección de poliuretano |
| Espesor de lama | 45 mm y 55 mm |
| Peso aproximado | 4 a 5 kg por m² |
| Acabados | Lacado en carta RAL y foliado imitación madera |
| Motorizable | Sí, con motor tubular |
| Mantenimiento | Ninguno más allá de limpiar las guías |
Lo que mueve el importe en aluminio: el espesor de lama que pide el ancho del hueco (45 o 55 mm), la altura de trabajo y si el cajón existente admite el rollo sin sustituirlo. el desglose de tarifas por servicio
Cuatro pasos. La lama de aluminio se corta a la medida exacta del hueco, así que la cinta métrica del primer día decide el resultado del último.
Medimos ancho arriba, en medio y abajo, y comprobamos el fondo del cajón: el aluminio de 55 mm enrolla más grueso que el PVC y hay cajones antiguos donde no cabe.
Con las medidas reales sale el precio final, el espesor de lama que corresponde al ancho y el plazo de 7 a 10 días laborables desde la medición, todo en el mismo documento.
El conjunto se fabrica para tu hueco con la lama inyectada, que es la que aísla. Ahí se van los días, y por eso el plazo se dice antes de empezar.
Se cuelga el conjunto, se aploman las guías, se recorre el hueco entero contigo delante y nos llevamos la persiana vieja.
Los tres encargos de aluminio que más entran y cómo se resuelve cada uno.

Lama inyectada de 55 con el cajón aislado por dentro. Es la combinación que baja de verdad la temperatura del salón en las tardes de julio.

Persiana de veinte años que se parte al tocarla, cambiada por aluminio aprovechando guías y cajón cuando están sanos.

Varios huecos de una sola vez, con el mismo lacado en todos y el eje ya preparado para motorizar más adelante.
El precio de una persiana de aluminio se calcula por metro cuadrado de hueco y no por unidad, así que dos ventanas del mismo piso rara vez cuestan lo mismo.
El lacado blanco en carta RAL —el 9010 y el 9016 son los que más se piden en la ciudad— entra en el precio de partida; el foliado imitación madera, en roble o nogal para acompañar a una carpintería antigua, sube algo el metro y alarga un par de días la fabricación.
En huecos anchos, a partir de metro y medio, montamos lama de 55 mm en lugar de la de 45: pesa más, pero flecta menos y no vibra con el viento.
Es la persiana de aluminio térmica de verdad, la que lleva la inyección de poliuretano de cara a cara, y la que la UNE-EN 13659 clasifica mejor frente a la carga de viento en las fachadas expuestas de los barrios altos.
Si vas a cambiar una persiana de aluminio que ya tienes, dinos en la medición si quieres dejarla preparada para motor: el eje se dimensiona para alojar un tubular y convertirla en persiana de aluminio motorizada más adelante cuesta bastante menos que rehacer el conjunto.
Y si lo único que hay son dos o tres lamas dobladas por un golpe, se reponen sueltas del mismo perfil sin tocar el resto.

Una lama de aluminio doblada por un golpe bloquea el conjunto a media altura y deja la ventana al descubierto. Eso no espera al plazo de fabricación: se libera la persiana el mismo día y la sustitución se programa después, con calma.
Una lama doblada se libera y se asegura el conjunto el mismo día en Burgos capital, aunque la lama de repuesto tarde lo que tarde la fabricación. Ese aviso entra por el servicio de persianista urgente, con su propio criterio de precio.
Lo montamos en toda Burgos capital y en la provincia. Fuera de la ciudad entra sobre todo en Villalbilla de Burgos y Quintanadueñas, donde el aluminio es lo habitual en vivienda de los últimos treinta años.
Al contrario. La lama exterior se calienta, sí, pero la espuma interior impide que ese calor pase al cristal. Una persiana de aluminio inyectado bajada a mediodía mantiene la habitación bastante más fresca que una de PVC fino.
Casi siempre, si está sano y tiene el fondo suficiente para el rollo. El aluminio abulta algo más que el PVC al enrollarse, así que en cajones muy justos hay que medir el diámetro final antes de encargar nada.
Toda la carta RAL en lacado y los foliados imitación madera, que son los que se piden cuando la carpintería es de roble o nogal. El foliado va en la cara exterior y no se despega con el sol.
Menos que el PVC, porque la lama rellena no vibra. El ruido que se oye en una persiana de aluminio suele venir de las guías secas o de la polea, no de la lama.
Se factura por metro cuadrado de hueco, con un mínimo por unidad, e incluye medición, fabricación, montaje y retirada de la vieja. Lo que mueve la cifra es el espesor de lama —45 o 55 mm—, el acabado (el lacado en carta RAL entra, el foliado imitación madera sube) y si hay que cambiar guías o cajón. Te lo cerramos por escrito en la medición.
Sí, y por eso conviene decirlo en la medición aunque no vayas a hacerlo ahora: se dimensiona el eje octogonal para que admita un motor tubular del par que pide el peso del conjunto. Añadir el motor más adelante es entonces un trabajo de una hora en lugar de rehacer la persiana.
Dinos el ancho y el alto aproximados del hueco y si el cajón es de obra o compacto. Con eso te decimos el espesor de lama y un precio orientativo antes de ir.